16 La carrera por descarbonizar el sector de la construcción significa que se debe dar prioridad a la búsqueda de innovaciones y alternativas más sostenibles, en términos tanto de materiales como de métodos de construcción. Entre estos métodos, la “construcción ligera” está empezando a dejar su huella. Su crecimiento en los últimos años ha sido incluso más rápido que el observado en la construcción denominada “convencional”. No hay duda de que ofrece muchas ventajas a la hora de hacer frente a los retos económicos y medioambientales que afronta el sector. A diferencia de los métodos convencionales, que prefieren estructuras con muros de carga de mampostería (de piedra, hormigón o ladrillo), la construcción ligera utiliza estructuras de carga más ligeras de madera, metal o “esqueletos” de hormigón a los que se unen fachadas sin carga y sistemas de separación. ¡Y eso lo cambia todo! Reduce significativamente el consumo de recursos naturales y la huella de carbono del edificio. Los profesionales ven una reducción notable en el tiempo de construcción y un aumento en la productividad. Por último, los usuarios se benefician de una mayor comodidad y flexibilidad a la hora de ocuparlos. DIFERENTES REALIDADES ALREDEDOR DEL MUNDO La construcción ligera varía mucho de un país a otro y esta es su gran fortaleza. Cómo y por qué se adopta difiere según la disponibilidad y el coste de los materiales, el nivel de formación de los profesionales, la cultura de sostenibilidad en el país y la necesidad del mercado de edificaciones residenciales o no residenciales. En algunos países, donde todavía está en fase de adopción, la construcción ligera está ganando terreno en base a las ventajas económicas que aporta a los proyectos, en particular a través de menores costes de transporte de materiales, tiempos de construcción más cortos y el uso de la construcción EN PRIMER PLANo LA CONSTRUCCIÓN LIGERA despega
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