Desde el boceto inicial hasta la demolición selectiva, la inteligencia artificial está contribuyendo a transformar la forma en que se diseñan, construyen y gestionan los edificios. No sustituye a los profesionales, sino que potencia sus capacidades. Esto aporta importantes ventajas: reduce drásticamente la huella de carbono de un proyecto, optimiza todos los recursos y permite una construcción verdaderamente circular. ¿Cómo es posible? DESTACADO La IA por el bien comun EN SEIS PASOS 1 2 CONSTRUCCIÓN: UNA OBRA MÁS EFICIENTE, SEGURA Y CON MENORES EMISIONES DE CARBONO La IA coordina cada movimiento. Analiza los flujos de entrega, prevé posibles conflictos entre los distintos transportistas y ajusta los horarios en función de las condiciones meteorológicas. Sus predicciones se basan en datos de miles de obras similares: sabe cuándo hacer los pedidos, dónde almacenar los materiales y cómo optimizar cada ciclo de rotación. Los robots autónomos se encargan de tareas repetitivas y pesadas, como el montaje de módulos, la instalación de revestimientos y el vertido de losas, con una precisión milimétrica. Las cámaras de vídeo con visión artificial detectan los incumplimientos antes de que se conviertan en defectos costosos. El resultado es la finalización dentro de los plazos previstos, una mayor seguridad y una menor huella de carbono desde la fase de construcción en adelante. DISEÑO: REDUCIR LAS EMISIONES DE CARBONO DESDE EL PRIMER BOCETO Los algoritmos analizan miles de configuraciones en cuestión de horas: orientación solar, ventilación natural, acústica y estructura. Los sistemas de recomendación van más allá. Tras analizar miles de proyectos similares, proponen soluciones óptimas comparando el coste, los plazos de ejecución y el riesgo de defectos. El impacto de carbono de decenas de variantes se compara incluso antes de dar el primer trazo con el lápiz. La IA no sustituye a los arquitectos: acelera y mejora su capacidad para diseñar con mayor precisión, con un mayor ahorro energético y de forma más reversible. Para sus oficinas de Toronto, Autodesk recopiló datos sobre los hábitos de trabajo de sus equipos y, a continuación, dejó que la IA generativa explorara 10 000 variaciones de distribución. Se tuvieron en cuenta seis criterios simultáneos: la proximidad a los compañeros, la luz natural, las vistas al exterior, las mínimas distracciones, la interconectividad y los estilos de trabajo preferidos. El resultado es una planta de oficinas que combina la eficiencia energética y el bienestar de los ocupantes, diseñada en cuestión de días en lugar de semanas. OFICINAS DE AUTODESK EN TORONTO (CANADÁ). Se utilizó IA generativa para explorar 10 000 posibles variaciones de diseño. 95 94
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