Construcción sostenible significa descarbonización y también

En el sector de la construcción, ¿qué medidas pueden ayudar a reducir la presión sobre los recursos hídricos? T. M.: Los materiales y el diseño desempeñan un papel fundamental a la hora de reducir la presión sobre los recursos hídricos, sobre todo mediante el uso de equipos que limitan el consumo. Las herramientas digitales, como los contadores inteligentes y la monitorización en tiempo real, pueden contribuir aún más al ahorro de agua. Actualizar las normas de construcción para exigir soluciones de ahorro de agua en las nuevas construcciones y en las reformas importantes puede generar un ahorro a largo plazo. Las ciudades pueden ir más allá incorporando directamente la reutilización del agua en la normativa urbanística, por ejemplo, reciclando las aguas grises o recogiendo el agua de lluvia siempre que sea posible. Al inicio de tu carrera, trabajaste en el concepto de la «ciudad compacta», concretamente en la optimización del espacio que ocupan los edificios y las infraestructuras. ¿Crees que este concepto podría ser beneficioso para la gestión de los recursos hídricos? T. M.: Sí. La optimización de las infraestructuras hidráulicas en las zonas más densamente pobladas reduce el riesgo de fugas y pérdidas en las redes, y las formas de vivienda más densas generan economías de escala que hacen más viable la reutilización de aguas grises o los sistemas compartidos de recogida de agua de lluvia. Limitar la expansión urbana también libera espacio para parques y soluciones basadas en la naturaleza, que son esenciales para recargar las aguas subterráneas y mitigar el estrés hídrico. Varias ciudades, especialmente en Asia y Europa, están probando sistemas de gestión de aguas grises y de recogida descentralizada. A la luz de su experiencia en Japón y en la OCDE, ¿cuáles son los obstáculos políticos o económicos que siguen frenando la adopción de estas soluciones? T. M.: Los sistemas descentralizados se enfrentan a barreras económicas (costes de equipamiento y mantenimiento), barreras sociales (percepción negativa de las aguas grises) y barreras institucionales (leyes de planificación complejas y gobernanza). Una planificación integrada, unos protocolos claros y unos informes estructurados son esenciales para su adopción generalizada. PUNTO DE VISTA TADASHI MATSUMOTO Jefe de Unidad, Política Urbana Nacional y Ciudades Resilientes al Cambio Climático, División de Política Urbana y Desarrollo Sostenible, OCDE LEE la entrevista completa en Construir un futuro sostenible «Para 2050, casi uno de cada dos habitantes de las ciudades podria sufrir escasez de agua. Ya hay una cuarta parte de la poblacion mundial que sufre un grave estrés hidrico» Estrés hidrico: es imprescindible adoptar un enfoque sistémico 121

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