SUPERFICIES REFLECTANTES DEL CALOR Limitan la acumulación de calor en los edificios y facilitan la gestión del agua de lluvia. Ayudan a reducir el efecto isla de calor y, al mismo tiempo, limitan la escorrentía durante las lluvias intensas. Aprovechamiento del efecto albedo La elección de revestimientos para paredes y tejados con un alto albedo (superficies muy reflectantes) se está convirtiendo en algo esencial ante las olas de calor cada vez más intensas. Al reflejar gran parte de los rayos solares, estos materiales limitan el calentamiento de las paredes y reducen la temperatura interior en varios grados, mejorando así el confort térmico. El uso de colores claros o de cubiertas reflectantes, como los «techos fríos»: membranas reflectantes de elastómero o poliurea, revestimientos reflectantes y grava de color claro. SISTEMAS DE PROTECCIÓN REFORZADOS Permiten que el edificio resista mejor los fenómenos meteorológicos extremos. Al reforzar la envolvente y sus componentes, se limitan los daños y se garantiza un rendimiento continuo en condiciones adversas. Refuerzo de la envolvente del edificio Ante vientos extremos, tormentas o incendios, la resiliencia del edificio depende de los sistemas de protección reforzados incorporados en la envolvente. En un edificio resiliente, las fachadas, los acristalamientos y los tejados se diseñan para resistir impactos, altas presiones y los efectos del fuego, utilizando conjuntos y elementos de fijación especialmente diseñados. Estos sistemas no solo contribuyen a la seguridad de los ocupantes en situaciones extremas, sino también a la durabilidad del edificio, al mantenimiento de su rendimiento y a la reducción de costes a lo largo de todo su ciclo de vida. ENVOLVENTES ECOLÓGICAS E INFRAESTRUCTURA VERDE Renuevan el aire, mejoran el confort térmico y contribuyen a la gestión del agua. Al integrar las plantas en el edificio y su entorno, se refuerza la resiliencia del emplazamiento frente a los riesgos climáticos. Techos verdes La creación de un tejado verde es una forma eficaz de mejorar la resistencia de un edificio al calor extremo y a las lluvias torrenciales. Al cubrir el tejado con un sustrato y vegetación, se mejora el confort térmico de forma natural, reduciendo las variaciones de temperatura hasta en un 40% y disminuyendo considerablemente las necesidades de aire acondicionado en verano. Además, la vegetación protege la membrana impermeabilizante al resguardarla de los rayos UV y de las variaciones de temperatura, lo que prolonga su vida útil. Durante los periodos de lluvia, un tejado verde absorbe parte del agua, lo que limita la escorrentía y alivia la presión sobre los sistemas de drenaje. Anatomia de la resiliencia DESTACADO SISTEMAS DE PROTECCIÓN SOLAR Están diseñadas para limitar la entrada de calor solar sin privar de luz natural. Contribuyen a mejorar el confort en verano y a reducir la necesidad de utilizar el aire acondicionado. Se utilizan principalmente en las superficies acristaladas de la envolvente del edificio y en espacios exteriores como tejados, terrazas y zonas al aire libre. Optar por acristalamientos de control solar El uso de acristalamientos con control solar selectivo ayuda a evitar el sobrecalentamiento, al tiempo que conserva la luz natural y las vistas desde la ventana. Este acristalamiento, que constituye un auténtico escudo térmico pasivo y duradero, puede complementarse con medidas adicionales de protección solar (persianas, toldos). Además, ofrece un buen aislamiento térmico en invierno, lo que contribuye a la eficiencia energética y al confort de los ocupantes durante todo el año. Las tecnologías avanzadas, como el vidrio termocrómico, electrocrómico o fotocrómico, también permiten ajustar dinámicamente la transmisión de luz y la ganancia solar en función de las condiciones meteorológicas. SISTEMAS DE ENVOLVENTE TÉRMICA Una herramienta clave para mitigar los efectos de las olas de calor. Al reducir la ganancia de calor y mejorar la inercia térmica del edificio, contribuyen a estabilizar las temperaturas interiores y a reducir la necesidad de refrigeración mecánica. Mejorar el aislamiento Mejorar el aislamiento y la inercia de las paredes opacas proporciona una mayor protección al edificio frente al calor extremo, al tiempo que estabiliza la temperatura interior. Un aislamiento eficaz limita la acumulación de calor en verano, mientras que una elevada inercia térmica atenúa las fluctuaciones de temperatura y mejora el confort. A menudo se prefiere el aislamiento exterior, ya que elimina los puentes térmicos y aumenta la capacidad de las paredes para almacenar y luego liberar calor. Fuente: Adaptación de los edificios al cambio climático, informe conjunto de Arup y Saint-Gobain, 2025. Arup es una empresa consultora internacional especializada en el sector de la construcción que opera en más de 130 países. Orienta, planifica y diseña el futuro del entorno construido, aportando a sus clientes una amplia experiencia técnica y estratégica. ¿Cómo se puede incrementar la resiliencia de un edificio? Diseñándolo como un sistema capaz de absorber las perturbaciones climáticas. Su envolvente y su entorno inmediato se convierten entonces en su primera línea de defensa. Las soluciones se dividen en cinco categorías, que se ilustran a continuación con algunos ejemplos significativos. 52
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